22 de octubre de 2010

EL INCREIBLE CASO DE SEALAND


Escudo de Sealand

Para poder entender la situación de Sealand (en esta entrada efectuada respondiendo a pedido expreso de nuestra primera seguidora Doña Caty) resulta menester aclarar algunas cuestiones desde la óptica del derecho internacional público, particularmente en punto al nacimiento y reconocimiento de personalidad jurídica de un Estado, como así también los elementos que lo componen (en esta primera parte vamos hablar en serio, con conceptos precisos, ya habrá tiempo para el divague cuando me ocupe puntualmente de Sealand).

En primer lugar un Estado, en tanto sujeto de derecho internacional, debe contener tres elementos indispensables: un territorio, una población establecida en él y una autoridad rectora. A esto hay que sumar que debe ser independiente, puesto que si su soberanía es limitada o inexistente no será considerado como sujeto de derecho internacional.

Son varias las formas en las cuales un Estado puede nacer, mutar o morir.
Puede nacer por la fusión de varios Estados en uno solo (U.R.S.S.), por división o fraccionamiento de un Estado en varios (República Checa y Eslovaquia), o por fundación directa en un territorio res nullius (Transvaal, Orange, Liberia). Puede mutar a causa de alguna alteración en sus elementos constitutivos (gobierno de facto, aumento o disminución del territorio). Finalmente puede extinguirse por anexión total a otro Estado o por fraccionamiento en varios estados (Yugoeslavia).

Ahora debemos detenernos en un punto por demás sensible: el reconocimiento de un Estado.
Nótese que entre los tres elementos que componen un Estado (territorio, población y gobierno) no se hace mención al reconocimiento de los demás Estados que forman parte de la comunidad internacional. Ello se debe a que la existencia de un Estado es una situación de hecho desde el momento de su nacimiento y desde que lucha por defenderse, independientemente de que los demás Estados lo reconozcan expresa o tácitamente lo cual, no obstante, resulta indispensable para su progresiva inclusión en el plano internacional.
El reconocimiento es un acto unilateral mediante el cual un Estado admite que otro Estado posee personalidad jurídica y en consecuencia, en lo que a él concierne, reconocerá los actos legislativos, ejecutivos o judiciales del Estado reconocido con el carácter de “actos oficiales”. Pero éste acto unilateral de reconocimiento puede generar serias consecuencias políticas si se realiza precipitadamente, particularmente en los casos en que el nuevo Estado haya nacido como producto de una secesión realizada por la fuerza (Inglaterra consideró como acto de guerra el reconocimiento efectuado por Francia a favor del recién nacido Estados Unidos en 1778).
Para explicarlo con un ejemplo claro supongamos por un momento que los estados de Nevada y Oregón toman las armas, se organizan internamente y con el apoyo de sus pobladores anuncian su separación de EE.UU. y la fundación de un nuevo Estado llamado “Nevagón” (lindo nombre se me ocurrió ¿no?). Por supuesto que EE.UU. en tanto superpotencia económica y militar, no se va a quedar con los brazos cruzados e inicia una campaña para recuperar el territorio perdido, por la fuerza si es necesario. Pero hete aquí que en el interín va el canciller argentino y entrega en la ONU un documento mediante el cual Argentina reconoce la existencia de Nevagón como Estado independiente y sujeto de derecho internacional ¿Se imaginan las consecuencias que dicho acto puede llegar a tener para nuestro país?
Lógicamente de todos los reconocimientos posibles que se puedan efectuar sobre el nuevo Estado nacido como producto de una secesión violenta, el más importante de todos es el que pudiera provenir el propio Estado desmembrado (lo cual además operaría como un disparador para el sucesivo reconocimiento de los demás Estados que ya no temerían represalias), aunque ello no ocurre de la noche a la mañana. Recordemos por ejemplo que España recién reconoció a la Argentina en el año 1863.

También debemos mencionar otra particularidad a tener en cuenta luego cuando tratemos el caso de Sealand. La forma del reconocimiento puede ser expresa o tácita. La primera es cuando se efectúa mediante una declaración oficial (con efecto declarativo), como en ejemplo que acabo de dar; mientras que la segunda proviene del hecho de concertar con el nuevo Estado un tratado o establecer relaciones diplomáticas.

Va de suyo que el nuevo estado debe ser soberano, entendiéndose esto como la capacidad de ejercer el poder público dentro de su territorio con exclusión del poder de cualquier otro Estado (al menos en principio).
Tenemos también distintos tipos de estados. Puede estar organizado como una “Confederación”, como fue Estados Unidos entre los años 1776 a 1787, en la que cada Estado integrante conserva su personalidad jurídica internacional; como un “Estado Federal”, como en el caso de Argentina que esta dividida en provincias que conservan soberanía interior y los atributos no delegados al poder central; y finalmente el “Estado Monárquico” bajo un soberano común (Holanda y Luxemburgo 1815/1890, Suecia y Noruega1815/1905, Dinamarca e Islandia 1918/1944).

A ésta altura del relato usted, que es un tipo muy perspicaz, estará levantando el dedito listo para espetarme: “¿Y la Santa Sede que onda? Porque evidentemente no cumple con ciertos requisitos de los que usted mencionó. Me parece que está mandando fruta”.
Bueno, cálmese y le explico.
La Santa Sede tuvo el dominio sobre los Estados Pontificios hasta el año 1870 cuando éstos pasaron al Reino de Italia (1861/1946). A partir de allí la Santa Sede dejó de ser un Estado en el sentido propio de la palabra, pero continuó siendo una institución universal de gran influencia religiosa y moral, por lo que se le siguió reconociendo al Papa cierto carácter de soberano, estatus reconocido por los demás países. Hoy en día su territorio se reduce a las 44 hectáreas de la Ciudad del Vaticano, mantiene su personalidad jurídica internacional al igual que los demás Estados, reconocida por la costumbre y los tratados. Sin embargo la Santa Sede es un Estado “sui generis” porque sus atribuciones son meramente políticas.

Otro tema que no puedo dejar de mencionar, porque roza muy de cerca a Sealand es el estatus de la Comunidad Británica de Naciones (si, ya se, la estoy haciendo muy larga, ya voy a llegar a Sealand, ténganme paciencia). Recordarán que el Imperio Británico tuvo colonias (y en muchos casos todavía las tiene) en todos los continentes de éste mundo: Canadá, Australia, Nueva Zelandia, Sudáfrica, India, etc. Las que acabo de nombrar consiguieron su personalidad jurídica en 1919 gracias a la colaboración que prestaron a Inglaterra en la Primera Guerra Mundial. Luego en 1926 la Conferencia Imperial efectuada en Londres las reconoció como “comunidades autónomas” dentro del Imperio, sin subordinaciones entre unas y otras, pero unidas a un vínculo común, el “Commonwealth”, que incluye además de las colonias ya mencionadas, a Irlanda del Norte, Barbados, Chipre, Ghana, Jamaica, Kenia, Nigeria y una bocha de países mas que no voy a nombrar porque no me da la gana (*). Todos ellos poseen personalidad jurídica internacional completamente independiente aunque sus habitantes siguen siendo súbditos británicos.

Podría seguir extendiéndome mucho más sobre el nacimiento, existencia y desaparición de los Estados como así también sobre los elementos que lo componen pero no es la idea de éste blog y además me estaría yendo mucho por las ramas, así que mejor pasemos al tema central.


LA HISTORIA DE SEALAND

Bandera de Sealand

Pues bien, como usted ya sabe, entre 1939 y 1945 hubo una guerra así como re grosa (de a poquito empezamos a derrapar y eso que venía bien, escribiendo con seriedad y todo) en el marco de la cual Inglaterra la estaba pasando bastante mal porque los nazis, además de estar tragándose a la Europa continental, habían empezado a bombardear Inglaterra. Los Ingleses entonces comenzaron a preparar su estrategia de defensa y a un tal Guy Maunsell se le ocurrió la buena idea de montar una serie de torres fortificadas sobre la entrada del Támesis, que tiene forma de estuario (parecido al Río de la Plata para que se dé una idea) con la finalidad de chiflar en caso de ver algún buque o avión enemigo, brindar cobertura de radar y también para asistir a los buques de la Royal Navy. Como puede verse en las imágenes, eran básicamente construcciones de hormigón con una plataforma y fueron bastante efectivas en su momento.





Pero finalmente la guerra terminó y esa serie de construcciones quedaron abandonadas a su suerte, básicamente porque los adelantos bélicos desarrollados en los años posteriores las hicieron completamente obsoletas. Algunas de ellas, en completo estado de abandono, colapsaron producto de las secuelas de los combates o por factores climáticos mientras que las que subsistieron fueron ocasionalmente ocupadas por loquitos con plata y tiempo libre que instalaron emisoras de radio piratas.

Uno de esos locos lindos que no tenían nada mejor que hacer fue Paddy Roy Battes ( “Padito” para los gomías) quien en 1967 “invadió” la plataforma llamada Roughs Tower, expulso a otros piratas que ya estaban instalados, se apropió de la misma, la rebautizó como Principado de Sealand y se auto atribuyó el título de Su Alteza Real Príncipe Rey de Sealand (todo en una misma tarde) para luego a la noche armar flor de partuza para festejar (lógicamente, sino ¿para que queres ser rey?).

Si bien el “territorio” no ocupa mas de 500 metros cuadrados y la población estable no es mayor a 10 personas, Su Alteza Real Príncipe Rey se las arregló para instaurar un sistema de gobierno (monarquía recontra absoluta), una moneda (el Patacón Sealanes), un himno nacional (“váyanse todos al demonio menos la cueva 32”), una bandera, un escudo, e incluso llegó a defender militarmente su territorio.
Este último suceso ocurrió en 1968 cuando el capitán de un buque de la Armada Real recibió éste comunicado de la Jefatura: “Che, fijate que parece que hay un negro villero que se armó un rancho en la Roughs Tower y le anda gritando obscenidades a las minas que pasan”. Pero al aproximarse a las coordenadas de la plataforma el capitán fue alertado por uno de sus dependientes de que “había un viejo borracho en calzones sosteniendo una botella de Whisky y disparando al buque desde la plataforma con un trabuco”. Cuando sus subalternos ya estaban apuntando todos los cañones contra la plataforma para volarla a la mierda “ipso facto”, el capitán desesperado para evitar otro caso de gatillo fácil, salió corriendo a la cubierta al grito de “JOUL IOUR FAIER!!! JOUL IOUR FAIER!!!!!!” y la cosa no pasó a mayores.

Pero esto desencadenó algo interesante, puesto que al año siguiente Michael Bates, hijo del Rey y por ende heredero al trono, fue enjuiciado en Inglaterra por dicho enfrentamiento ocasión en la cual el Tribunal interviniente resolvió que no tenía jurisdicción para entender en el caso puesto que el episodio ocurrió en aguas internacionales. Este pronunciamiento fue utilizado a partir de ese momento por su Alteza Real para argumentar que Inglaterra “tácitamente” había reconocido la soberanía de Sealand. Los ingleses por su parte, se apuraron para declarar al año siguiente, que esas aguas formaban parte integrante de su territorio.

El Rey con su traje real y el principe con su tremenda cara de salame.
-"Papi! Papi! me zevaz a pezcad?"-
Vale decir que tanto el Rey como su familia tienen ciudadanía inglesa y residen en dicho país, mas allá de los representantes (empleados obviamente) que dejan dentro de la plataforma como si fueran serenos cuidando una quinta en La Reja. También hay que señalar que en la actualidad Sealand esta a la venta porque el Rey esta muy mal de salud y aparentemente la familia real ya tiene los huevos un poco hinchados de las locuras del viejo y no tienen más ganas de seguir viajando a esa torre arruinada, inmunda, terriblemente embolante e incluso altamente peligrosa: hace un par de años atras sufrió un feroz incendio que casi la destruye.

Las monedas de Sealand. Abundan porque no hay bondis.

-"Viejo!!! Se me quemaron las tortas fritas!!! Llamá a los bomberos!!!"
Como corolario de toda la historia veamos si Sealand reúne los requisitos para ser reconocido como un Estado independiente.

¿Tiene territorio?
En principio parecería que si, que se trataría de una res nullius (cosa de nadie) ubicada en aguas internacionales y que fue objeto de apropiación por parte de un particular. Sin embargo no podemos olvidarnos que, en definitiva, la plataforma, asimilable a un buque, es una estructura de hormigón que esta hundida en un lecho que pertenece a Inglaterra por lo que no se admite que pudiera dar lugar a reclamación de soberanía alguna. Tener una plataforma es como tener un buque, su nacionalidad estará dada por su bandera. Recordemos a esas plataformas petroleras que se desplazan de un lado al otro (que fácil sería para cualquier país ampliar su soberanía marítima sembrando plataformas por todos lados).
En consecuencia si se entiende que no esta cumplido el requisito del territorio no sirve de mucho que analicemos los demás no obstante lo cual, por las dudas de que a alguno opine lo contrario, vamos a repasarlos.

¿Tiene población?
Si y no. En realidad no importa si son muchos o pocos sino que sean estables y por lo que vimos aparentemente no lo serían. Ya son dos requisitos sin cumplir.

¿Tiene gobierno?
En un primer golpe de vista podría decirse que si.
Sin embargo, si no tiene población ¿a quien gobierna?
Si no tiene territorio ¿donde ejerce su soberanía? 
Que Battes se auto proclame "Rey" no significa que efectivamente lo sea.
¿Fue reconocido por otros Estados como sujeto de derecho internacional?
No. Pero ya vimos que “Estado” es una situación de hecho y en modo alguno requiere para su existencia ser reconocido por los otros Estados (aunque sería lo más conveniente especialmente si pretende perdurar en el tiempo). No es acertado el argumento del reconocimiento efectuado tácitamente con el pronunciamiento de la Corte que ya mencioné porque en definitiva, el reconocimiento ya sea expreso o tácito, debe emanar del órgano ejecutivo puesto que es el representante internacional de un Estado y no de su poder judicial.

¿Defendió su territorio?
Aparentemente si aunque no he podido encontrar mucha información al respecto. Pero ya se estableció que no puede ser considerado “territorio” en el sentido que pretende darle su alteza real.

¿Por qué Inglaterra no toma una acción mas enérgica para terminar con la locura de Sealand de una buena vez?
Porque es al pedo. Podrían ir y detenerlos a todos, o derribar la plataforma de un cañonazo, pero ciertamente no sacaría absolutamente nada útil, se ganaría la antipatía de mucha gente y gastaría plata en balas de cañón que valen mas que toda la chatarra de Sealand. Además no representa amenaza alguna y en definitiva sus ocupantes son ciudadanos ingleses.

¿Sealand mantuvo alguna relación diplomática con otro país?
Terminantemente NO.

Así que, en mi humilde modo de ver, Sealand no es mas que el desvarío de un viejo loco que solo buscó obtener sus cinco minutos de fama y algún que otro negocito trucho (como la venta de pasaportes).
Es una aventura publicitaria y nada mas.




(*) Las Malvinas son argentinas malditos piratas hijos de puta!!!

19 comentarios:

Catarsis dijo...

Siendo las 4.05 am del sábado terminé de leer tu posteo...
y te digo q me dan ganas de visitarlo!! haran city tour? tendran el microlocosealandes?
yo insisto en q me recuerda a wonderwall... qssssee yooo
falta kevin costner con los pescaditos colgando de los pelos!
abrazooo


MALVINAS ARGENTINASSS OBVIOUSLYYYYYYYYYYYYY

Nonito Sabebien dijo...

¿No sera "Waterworld?
jajajajajaaja

Catarsis dijo...

Jjajajaajaja con el sueño q tenia a esa hora agradecé que a lo sumo me trastabillé confundiendo un tema de Oasis con la pelicula más pedorra q jamás vi ! jajajajajajajaa
perdón! (no le veia la parte de "agua" al nomnbre de la peli pero taba convencida ehh..)

Nicolás dijo...

“váyanse todos al demonio menos la cueva 32”. Jajaj, es muy bueno.

Parece que estos conchudos llevan la piratería en la sangre nomás.

Nonito Sabebien dijo...

Caty: a vos sola se te ocurre leer blogs a las cuatro de la madrugada.

Nicolas: fueron piratas toda su historia y lo siguen siendo.

Hernan dijo...

no me acuerdo que habia comentado antes, que no salio jum!

bueno lo de los estados como que me costo entenderlo jajaja! pero esta bueno con los ejemplos!

ahora hay que estar chapa para hacer todo lo que hizo, coronarse rey, emitir moneda y demas.

yo creo que usurpare un vagon del tren que esta abndonado y creare mi reinado jajajajaja!

Nonito Sabebien dijo...

Dale!
Vos funda tu Estado en un vagon de tren y yo fundo el mio en un bote.
Después vos reconoces al mio y yo reconozco al tuyo y ambos reconocemos a Sealand y así creamos el nuevo "eje del mal".

Catarsis dijo...

Yo ya tengo un eje del mal! cuenta?????
pero no son países............ changos!

Nonito Sabebien dijo...

Falta que Hernan se abra un blog y hacemos un eje del mal flogueril.

Hernan dijo...

que es el eje del mal? =O

Nonito Sabebien dijo...

En la segunda guerra mundial se llamo "eje" al grupo compuesto por la Alemania nazi, Italia y Japon.
Modernamente se llamó "eje del mal" a Iran, Iraq, Corea del Norte y un par de paises mas.

Matlock dijo...

Te escribí una argumentación sobre por qué el Principado de Sealand constituye un estado libre, independiente y soberano, pero el largo máximo para comentarios es de 4096 caracteres, y lo que escribí tiene 8730, así que me gustaría mandártelo por mail; como no encuentro el tuyo te dejo el mío, es mateo.manera@gmail.com, por favor mandame un mail pidéndomelo. Creo que además sería interesante que publicaras lo que te escribí.

Un saludo,
Mateo Manera.
http://www.facebook.com/mateo.manera

Nonito Sabebien dijo...

Matlok mandalo a elnonomdt@gmail.com o sino publicalo acá mismo en dos partes y listo.

Matlock dijo...

Ok, lo voy a publicar en tres partes (en dos no cabe)

A ver... Varias cosas.

Primero, tu redacción es bastante irrespetuosa, tanto hacia el Principado de Sealand como hacia el Príncipe Roy de Sealand y hacia toda la familia real. Me refiero a detalles como “loquitos con plata y tiempo libre que instalaron emisoras de radio piratas”, “uno de esos locos lindos que no tenían nada mejor que hacer”, “luego a la noche armar flor de partuza para festejar (lógicamente, sino ¿para que queres ser rey?)”, “váyanse todos al demonio menos la cueva 32”, “un negro villero que se armó un rancho en la Roughs Tower y le anda gritando obscenidades a las minas que pasan”, “un viejo borracho en calzones sosteniendo una botella de Whisky y disparando al buque desde la plataforma con un trabuco”, “la familia real ya tiene los huevos un poco hinchados de las locuras del viejo”, en especial el de “esa torre arruinada, inmunda, terriblemente embolante”.

La moneda nacional no es el “Patacón Sealanes” sino el dólar sealandés, cuyo valor equivale al dólar estadounidense. El himno no se llama como decís sino que tiene como título el lema nacional de Sealand, que es “E Mare Libertas” (desde el mar, libertad), fue compuesto por Basil Simonenko y no tiene letra.

Por otro lado, decís cosas que son simplemente falsas, como que “en 1967 “invadió” la plataforma llamada Roughs Tower, expulso a otros piratas que ya estaban instalados, se apropió de la misma, la rebautizó como Principado de Sealand y se auto atribuyó el título de Su Alteza Real Príncipe Rey de Sealand (todo en una misma tarde) para luego a la noche armar flor de partuza para festejar”. Eso es falso. Ni fue todo en una misma tarde, ni expulsó a “otros piratas”, ni siquiera se atribuyó el título de “Su Alteza Real Príncipe Rey de Sealand”, sino que fue mucho más complejo. El fuerte Roughs Tower estaba en aguas internacionales y había sido abandonado por Gran Bretaña 11 años atrás, haciéndolo “res derelictae” (algo cuyo dueño abandonó al primer ocupante y que ha renunciado al dominio, de manera tal que cualquier otra persona puede adquirirlas por ocupación) y “terra nullius” (y no “res nullius”, como decís vos, que significa algo que nunca ha tenido un dueño, de nuevo falso), y por lo tanto legalmente constituía territorio extra-nacional, ajeno al territorio británico. Hubo intensas discusiones con abogados ingleses, tras las cuales Roy Bates, con todas las de la ley, proclamó la isla su propio estado, y alegando “jus gentium” se adjudicó el título de Príncipe (y el de Princesa a su esposa), y subsecuentemente hizo a su estado el “Principado de Sealand”.

Matlock dijo...

Pero pongámonos serios con respecto a si constituye un estado o no. Para determinar eso, de acuerdo a la ley internacional básicamente hay dos “escuelas de pensamiento”, que son la teoría constitutiva y la teoría declaratoria de creación de estados.

De acuerdo a la teoría constitutiva, un estado existe exclusivamente a partir del reconocimiento de otros estados. Es discutible (y discutido) en qué tiene que consistir este reconocimiento, si debe ser un “reconocimiento diplomático” o meramente “reconocimiento de existencia”. Con respecto a esta teoría, en numerosas ocasiones se ha reconocido de facto la existencia de Sealand como estado independiente, empezando por la decisión de la corte inglesa de 1968 donde el gobierno inglés declara que no tiene ningún tipo de jurisdicción legal sobre Sealand. Decisión que fue reafirmada en 1978 cuando, tras una guerra consecuencia de un intento de conquista, Sealand toma como prisionero de guerra al alemán Alexander Achenbach y su grupo de mercenarios, y cuando los gobiernos alemán y holandés exigien al gobierno británico a liberación de Achenbach, el gobierno respone, apelando al juicio de 1968, que no tiene jurisdicción legal sobre Sealand. Los mercenarios fueron liberados de todas formas, ya que la guerra había terminado, y de acuerdo a la Convención de Ginebra los prisioneros de guerra deben ser liberados al terminar la guerra. Sin embargo, Achenbach no fue liberado porque, al poseer pasaporte sealandés, había cometido el delito de traición. En consecuencia, el gobierno alemán envía a Sealand un diplomático a negociar la liberación de su ciudadano, constituyendo ésto otro reconocimiento de facto por parte del gobierno alemán de la soberanía de Sealand. En un tercer caso de reconocimiento de facto, en 1990, por segunda vez una embarcación se acercó demasiado a Sealand y una vez más fueron efectuados disparos de advertencia. La tripulación del barco se quejó ante el gobierno británico, y a pesar de la severa reglamentación británica en cuanto a armas de fuego, las autoridades no actuaron al respecto. En conclusión, la teoría constitutiva se aplica perfectamente al Principado de Sealand.

De acuerdo a la teoría declaratoria, una entidad se transforma en estado en cuanto alcanza las condiciones mínimas requeridas para la condición de estado. Leyendo tu artículo esta es la teoría que manejás vos, y con la cual argumentás que Sealand no es un estado. Vamos a revisar de nuevo entonces, punto por punto, los requerimientos: (en el comentario siguiente)

Matlock dijo...

¿Tiene territorio?
Por supuesto que sí. Tiene un sólido territorio de 550 metros cuadrados de extensión, basados en tierra firme (no es una extensión flotante). Decís que es una estructura que “esta hundida en un lecho que pertenece a Inglaterra por lo que no se admite que pudiera dar lugar a reclamación de soberanía alguna”, pero eso último es falso. En el momento en que en 1968 fue reconocido por Inglaterra como fuera de su jurisdicción, fue justamente porque el Principado estaba en aguas internacionales en el momento de su fundación. En 1987 el Reino Unido expandió sus aguas territoriales de 3 a 12 millas náuticas, por lo cual Sealand (que está a 7 millas náuticas de la costa) quedó ubicada dentro de sus aguas territoriales, pero la ley internacional no admite la reivindicación de nuevas tierras por parte de un país al extender su territorio marítimo, por lo cual la soberanía de Sealand siguió en pie, a pesar de encontrarse actualmente dentro del territorio marítimo del Reino Unido.

¿Tiene población?
Rotundamente sí. Empezando por la familia real, que consiste en tres personas (sin importar el lugar de residencia actual de las mismas), y siguiendo por los trabajadores de HeavenCo, una empresa de Internet instalada de forma permanente (y exclusiva) en el Principado, que residen y trabajan de forma estable y permanente en el lugar, para quienes hay un servicio estable de ferry.

¿Tiene gobierno?
Parece una pregunta absurda, pero si es necesario responderla, sí, sí tiene gobierno. En tu post decís “si no tiene población ¿a quien gobierna? Si no tiene territorio ¿donde ejerce su soberanía?”. Por los puntos anteriormente revisados, tiene tanto población como territorio. Incluso antes de la instalación de HeavenCo en el Principado, por más que solamente cuentes a los miembros de la familia real, los mismos constituyen parte de la población del Principado. ¿O acaso los miembros de un gobierno no forman parte de su población? ¿Acaso no portan la nacionalidad del país que gobiernan y no son regidos por sus normativas?

¿Fue reconocido por otros estados como sujeto de derecho internacional?
Por los casos anteriormente mencionados, sí, sí lo fue. En varias oportunidades, poniendo como ejemplo los tres casos mencionados más arriba.

¿Defendió su territorio?
También. La guerra de 1978, que te mencioné más arriba en la cual el gobierno alemán lo reconoció como soberano, se desató cuando un ciudadano alemán (Alexander Achenbach), falsamente autoproclamado “primer ministro” de Sealand, aprovechando que el Príncipe Roy y la Princesa estaban en Inglaterra, contrata un grupo de mercenarios alemanes y holandeses e intenta apoderarse del principado, tomando prisionero al Príncipe Michael (hijo de Roy de Sealand). Poco después, el Príncipe Roy recaptura la isla con un grupo de sus propios hombres, y toma a los atacantes como prisioneros de guerra. El resto de la historia ya la narré más arriba. Por lo tanto sí, defendió su territorio, y exitosamente.

¿Sealand mantuvo alguna relación diplomática con otro país?
Sí, en 1978, cuando un diplomático alemán fue enviado al Principado para negociar la liberación del prisionero de guerra Achenbach, como también narré más arriba.

Como ya voy dos páginas y media, quiero llegar a la conclusión: no existe ninguna razón para que el Principado de Sealand no sea considerado libre, independiente y soberano. Cumple con todo lo que tiene que cumplir, incluso de acuerdo a dos teorías distintas de argumentación en cuanto a la creación de nuevos estados. Tanto fue reconocido por otros estados, como cumple con los requerimientos mínimos de condición de Estado.

Saludos cordiales,

Mateo Manera.

Nonito Sabebien dijo...

Madlock.
En primer lugar quiero decir que, en el Derecho, todo es opinable y se pueden encontrar fundamentos para cualquier cosa. Sealand lo demuestra. Esa clásica idea de que ante un tema cualquiera, media biblioteca te da la razón y media biblioteca te patea en contra, es muy cierta.

En definitiva tengo una opinión formada sobre el caso de Sealand y la voy a sostener hasta que surja alguna otra que me convenza de otra cosa. Hasta ahora no encontré una explicación mejor.

Ahora bien, vamos a los bifes.

Respecto de la primera parte de tu mensaje, la verdad que me dejas atónito.

Creo que cualquier infante de cinco años se da cuenta que las frases que citas fueron escritas en sorna.

Salvo vos, el resto de las doscientas personas que leyeron esta nota y las pocas que comentaron más arriba lo interpretaron sin mayor inconveniente. Si no somos capaces de distinguir esas diferencias (que para nada fueron sutiles) entonces tenemos un problema importante para continuar la discusión.

¿Realmente creíste que yo escribí “váyanse todos al demonio menos la cueva 32” y frases similares buscando engañar a alguien?

Respecto a la “irrespetuosidad” hacia el Principado de Sealand y su familia real, francamente me importa tres pitos.

Gracias a Dios nací y me crié en una República cuyos gobernantes tuvieron la lucidez de abolir desde 1853 las prerrogativas de sangre y los títulos de nobleza. Así que a mí me da lo mismo si el tipo se llama a sí mismo, lord, sir, conde, príncipe, rey, zar, etc. Máxime en un caso tan ridículo como éste, en el cual un payaso se declaró Rey de una plataforma abandonada (porque eso es lo que es, una plataforma y nada más).

Pero bueno Madlock, si algún día te cruzas con el Rey de Sealand y querés hacerle una reverencia y besarle el anillo podes hacerlo. Yo no me opongo

Nonito Sabebien dijo...

Respecto de los restantes argumentos, voy a hacerla corta porque no quiero repetir otra vez todo lo que ya puse en la nota.

Si te fijas, yo hice hincapié en que, si bien es conveniente obtener el reconocimiento de los demás países, no es un requisito indispensable para la existencia de un Estado (aunque necesario para insertarse en el concierto internacional). Así que, no es el hecho de no haber sido reconocido por nadie, lo que le priva a Sealand del estatus de Estado.

Respecto de esto fijate también que aclaré que hay dos tipos de reconocimiento, el expreso (a través de una declaración oficial por parte de otro Estado, cosa que no ocurrió con Sealand) y tácito (mediante la concreción de relaciones diplomáticas con otro Estado, COSA QUE TAMPOCO OCURRIO CON SEALAND).

Ahora bien, sostener lo que decís vos, de que la declaración de la Corte Inglesa de 1968 implica un reconocimiento “tácito” ¡¡¡es una burrada de proporciones gigantescas!!!
Reconocer a una potencia extranjera (expresa o tácitamente) es POTESTAD EXCLUSIVA del Poder Ejecutivo, en tanto es el único que representa al Estado internacionalmente. De ninguna manera un órgano judicial puede tomar partido en este asunto. Que haya dicho que no tiene jurisdicción sobre la plataforma, por estar fuera del territorio británico (y por ser en definitiva como si fuera un buque sin bandera), de ninguna manera implica tácitamente reconocerle el estatus de Estado.

Es mentira que Sealand haya tenido que defender su territorio de una agresión externa. Lo único que hizo fue pelearse por la posesión de la cosa con otros piratas (“mercenarios” fueron tus propias palabras) que querían apoderarse de ella. Que estos tipos hayan sido alemanes, de ninguna manera implica un “acto de guerra” por parte de ésa potencia. Y si luego debió viajar un diplomático a negociar la liberación de sus conciudadanos detenidos obedeció a que, al lavarse las manos Inglaterra, se generaba un vacio legal que de alguna manera había que solucionar, pero de ninguna manera implica un reconocimiento.

El argumento sobre los disparos efectuados a una embarcación británica en 1990 la verdad que da risa. ¿vos crees realmente que si el gobierno inglés, potencia colonial por excelencia, hubiera tomado en serio a Sealand, la plataforma existiría en la actualidad? Sabes como la borran de un plumazo!!! En cinco segundos deja de existir con familia real y todo.

Respecto a los elementos constitutivos de un estado TERMINANTEMENTE sostengo que Sealand no reúne ninguno de ellos.
La cuestión del territorio es la mas evidente de todas. La plataforma, como todas las de su clase, son estructuras asimiladas a los buques ESA ES SU NATURALEZA JURIDICA. Son “cosas” (como los buques o las estructuras flotantes). La Roughs Tower, es en definitiva una estructura que fue remolcada hasta dicho sitio y luego hundida. En consecuencia no puede dar lugar a reclamación de soberanía alguna, pues una embarcación ( a ella esta asimilada jurídicamente) no se puede considerar jamás como un territorio permanente.

Después podes buscarle las vueltas que quieras, pero esto es una realidad.

No es cierto que Sealand tenga probladores estables. De hecho el día que se incendió sólo había una persona en la plataforma y debió ser evacuada.

En consecuencia, al no tener territorio ni población estable, tampoco tendrá gobierno (en el estricto sentido de la palabra) mas allá del mote que se arroje a si mismo Paddy.

Nonito Sabebien dijo...

En definitiva, Sealand no cumple con ninguno de los requisitos para ser considerado un Estado, por ninguna de las dos teorías.
No existe ningún reconocimiento válido, ni expreso ni tácito, por parte de una potencia extranjera.
Tampoco puede decirse que las veces que se defendió de algún potencial usurpador haya implicado una “guerra” con algún país.
Tampoco reúne los elementos constitivos.

Esta situación no ha variado con los años y no va a variar en el futuro.

Sealand podrá, en el mejor de los casos, ser una situación “sui generis”. interesante para analizar en un curso de derecho internacional, pero de ninguna manera pude ser considerado un Estado con todas las de la ley.

Por lo menos así lo veo yo.