3 de octubre de 2010

EL SINCERICIDIO DE EVO MORALES

Todos estamos acostumbrados a las miserias de la política. En todo el mundo, incluso en los países más desarrollados, la opinión pública asocia a los políticos, de cualquier partido, con actividades poco claras, corrupción, negociados, etc.

Pero algo que siempre ha caracterizado a la actividad política en general es que sus actores, la mayoría de las veces, buscan saciar intereses personales por sobre los del pueblo que los elije e incluso muchas veces obrando en contra del partido al cual pertenecen. Ello se justificaría en virtud de que todo vale en política: traiciones, chicanas, puñaladas en la espalda.

Ahora bien, ¿que suele hacer un político cuando lo pescaron en alguna actividad non sancta?
¡Negar todo, por supuesto!
Negar aunque hubiera un container de evidencias en tu contra. Negar, negar y seguir negando.
Y si no alcanza con ello, el político intentará desviar la atención de la opinión pública hacia otro tema, encubrir, echarle la culpa a otro, o simplemente hacerse el boludo esperando que el tiempo haga lo suyo (especialmente si el personaje en cuestión se encuentra ocupando un alto cargo público).
Pero lo que nunca hará un político, al menos que este borracho o “duro”, es salir por los medios a reconocer lisa y llanamente, la comisión de algún acto por fuera de la ley, alguna traición o, como en el caso que nos ocupa, una sucia chicana.

Porque resulta que Don Evo Morales, “estadista” de la República de Bolivia, salió ante los medios a ratificar su derecho a postularse para una nueva reelección en el año 2014, pese a que ya fue reelecto y la constitución de dicha nación solo permite dos períodos consecutivos de cinco años cada uno. Pero lo curioso es que al hacerlo reconoció (por un ataque de sincericidio o por el efecto de cinco cervezas) la planificación de una maniobra sucia, condenable y por sobre todas las cosas COMPLETAMENTE ANTIDEMOCRÁTICA.
Declaro Evo Morales: “¿Quieren que les diga la verdad? Nosotros sabíamos que la derecha en 2008 quería que yo cumpliera mi mandato e inhabilitarme con el artículo transitorio. Pero le hicimos otra trampa más interesante. Eso es lo que no quieren asumir”. Sostiene el presidente que, al no haber concluido su primer gobierno de cinco años debido a que convocó a nuevas elecciones en diciembre de 2009, está habilitado para ir a la reelección y por eso su anterior mandato “no contaría”.

Según Evo Morales, se infiere de sus propias palabras, convocó a elecciones en el 2009 como medio para realizar una “trampa” y lo dice así nomas, muy tranquilo, muy suelto, para burlar a la constitución de su nación (ni más ni menos). Que fácil sería eternizarse en el poder, para cualquier mandatario de un país democrático, simplemente con llamar a elecciones antes de que culmine su mandato (*). Sería un círculo vicioso sin fin (**).
Lo insólito no es que un político chicanee sino que lo reconozca abiertamente.
Ciertamente es un progreso, así al menos sabemos con que bueyes aramos.
Gracias.



(*) Es una obviedad remarcar que siempre las elecciones se convocan ANTES de la culminación de un período y nunca después, porque de lo contrario habría en el medio de los dos mandatos un período de acefalía peligrosa para un país. Esa es una verdad de perogrullo.

(**) Mejor no demos ideas, no sea cosa que aquí en Argentina....

2 comentarios:

Catarsis dijo...

ahh bueeno....
Ent si doña Cris adelante las elecciones podemos reelegirla todas las veces que queramos?? (se dice "queramos"?) jajajaja
patetic show.......

Nonito Sabebien dijo...

No creo que lleguemos a tanto.
Ni Bolivia llegaría a tanto.
De lo contrario sería un escándalo de proporciones.