28 de abril de 2011

BOLUDA TOTAL

"Boludaaaaaaaaaaaaaa"

Tres mujeres, cansadas de ser unas ignotas amas de casa, decidieron poner un poco de emoción a sus vidas y después de ver "Ocean Eleven" no tuvieron mejor idea que planear el golpe perfecto para hacerse con las joyas que ofrecía a la venta un local comercial de la ciudad de Córdoba.

Así fué que en la mañana del martes, las delincuentAs (como diría nuestra presidenA) se hicieron presentes en la joyería de un tal Jorge Azar, situada en la avenida Juan B. Justo 2.309 de dicha ciudad. Luego de ingresar y relojear la mercadería intentaron reducir a su dueño, pero el método utilizado no fue del todo ortodoxo.

El mundo del crímen ofrece una amplia variedad de posibilidades para armarse a la hora de asaltar un local (son un gremio en permanente expansión y desarrollo): un chumbo, un palazo, un navajazo, etc. Sin embargo, pese a todas estas variantes y las múltiples ventajas que ofrecen, las inexpertas "cacas",  -supongo que sería el femenino de "cacos", que es un término muy vulgar y poco apropiado generalmente utilizado por los canas para referirse a los ladrones (curiosamente lo hacen a la hora de declarar en los expedientes judiciales sin ningún tipo de prurito)- optaron por utilizar un arma poco efectiva: el gas pimienta.




Pensando en un primer momento que se trataba de clientas, Don Azar les exhibió algunas de las joyas que ofrecía a la venta, momento en el cual las susodichas lo rociaron con el mentado gas. Repuesto de la sorpresa inical, no pasó mucho tiempo para que la víctima (o víctimO como diría la Presi) se diera cuenta de que las tres asaltantes (o asaltantas) no eran precisamente las mentes mas brillantes del crimen organizado sino más bien tres boludas. Ello porque luego de sobreponerse del ardor que le ocasionó el gas y mientras forcejeaba para resistir el asalto, pudo advertir que las tres atracadoras también se habían rociado entre ellas, por lo que rápidamente se vieron obligadas a desistir de su obrar delictual dándose a la fuga en veloz carrera.


Todo santo varón sabe (no hace falta que nadie se lo enseñe porque ya esta grabado en los genes masculinos), que no se debe mear contra el viento porque se correría el riesgo de rociarse el propio cuerpo con aguas menores (situación por demás incómoda). El mismo principio se aplica para el gas pimienta. No se puede usar en cualquier situación porque la más leve brisa puede desviar la dirección del producto hacia el propio usuario, incluso dejando intacto al destinatacio del ataque.
Otra cosa que llama la atención es que tres mujeres deban armarse para sacarle joyas a un hombre, cuando esta científicamente demostrado que existen métodos más sutiles para arruinar financieramente a un hombre y quedar totalmente impunes.


Yo le entrego todas las joyas y no precisamente porque esté armada.



8 comentarios:

Piedra dijo...

Pues armada está y bien y además tiene un fusil automático.

Si es que como dicen por aquí, para todo hay que valer, no entendí si finalmente lograron escapar todas o alguna fue capturada por no poder correr lo suficiente con los tacones.

S.G dijo...

El coraje tiene sus limites. Yo no podria y nunca pude sacarle a un hombre nada mas caro que un "bon o bon".
Claro tampoco quise renunciar al anonimato que me dio ser una madre abnegada, jaja

Nicolás dijo...

Bien boludas. Coincido con tu comentario, si son como la de la foto no hace falta ningún gas pimienta, sale mucho más fácil.

Nonito Sabebien dijo...

Que lástima que el local no tenía una cámara de seguridad para captar toda la escena.

Mariano dijo...

Jodeme que dueño se llama "Azar".
Te imaginás algún movilero medio pelotudo diciendo "esto fue un golpe al Azar". Un golazo.

Lo de la pimienta, si lo mirás bien, es hasta lógico. Probablemente antes del afano anduvieron mirando Utilísima y la última frase que les quedó boyando en el cerebelo ahbrá sido "sal y pimienta a gusto".

Nonito Sabebien dijo...

Efectivamente el damnificado se llama Azar y en cierta medida tuvo suerte porque al final no le robaron nada
jajajaja

Vale dijo...

las delincuentas y el víctimo, jeje.
es por culpa de boludas como éstas que después las minas menos boludas debemos luchar por salvar la imagen de la especie. Así, no.
Me gusta el blog, por qué "Nonito"?

Nonito Sabebien dijo...

No te preocupes Vale, también hay hombres boludos (como el que escribe éstas líneas).

Los muy guachos de amigos me dicen "Nonito".
jajaja