9 de septiembre de 2011

LA PRUEBA DE FUEGO



Como ya comenté hace poco tiempo (ver acá) me "pintó la onda" -como dicen los jóvenes de hoy en día (?)- de hacer Buceo.
Cumplido el exámen teórico (el cual aprobé con todos los honores), llega el momento de la verdad: el exámen práctico.

Porque la teoría será muy linda, pero solo es cuestión de sentarse y estudiar el manual. Otra cosa muy distinta es sumergirse en aguas abiertas, sin la seguridad que daba la pileta cuando haciamos las prácticas.
Ya lo dice el refrán "en la cancha se ven los pingos".
Por más que salga el "Manual para jugar como Messi" y lo estudie "de pe a pa", no solo jamás podre jugar como al astro sino que ni siquiera califico para jugar de lateral derecho en la reserva de El Porvenir.

Pero a pesar de ello, con el buceo me tengo una fé bárbara.

El lugar elegido es Villa del Dique en la Provincia de Córdoba. Si algún lector anda este fin de semana por esos pagos y ve a un grupo de buceadores emerger de las profundidades es muy factible que entre ellos me encuentre yo (digo, por si quieren venir a saludar, nomás grinten "Nonoooooo!!!!!").

En fin, veremos que pasa. La semana que viene les cuento como me fue (siempre que haya podido sobrevivir a la experiencia y no me encuentre decorando el fondo del dique o internado en una cámara hiperbárica).







3 comentarios:

Piedra dijo...

Yo tengo el extraño síndrome de la cabeza de corcho, ¡No me hundo! Bueno, la verdad es que lo que no consigo sumergir no es precisamente la cabeza... pero el caso es que el buceo es una de mis frustraciones.

Tomás en Shorts dijo...

lleva el gps por las dudas

Realmentealpedo dijo...

Mirá vos,que lindo!Y como te fue??Contá, contá!

Saludos!