10 de febrero de 2012

LA TAPA DEL DIARIO CRÓNICA CON EL CADÁVER DE JAZMÍN DE GRAZIA

Por si alguno todavía no se enteró, hace unos días encontraron sin vida a la modelo Jazmín de Grazia lo cual causó gran revuelo mediático. Debo reconocer que no la tenía muy presente antes de éste episodio, pero ciertamente era una mina muy linda.
Las características atípicas de su fallecimiento, ahogada en su propia bañera aparentemente después de haber consumido drogas, le garantizaban al caso bastante (y habitualmente pésima) cobertura mediática en las semanas sucesivas. Sin embargo el caso había quedado un tanto relegado por el también reciente fallecimiento de Spinetta (y algunas pavaditas menores como la escalada diplomática por el tema de las Islas Malvinas y la represión a quienes se manifestaban en contra de las actividades mineras en Catamarca).




Sin embargo en el día de hoy éste triste episodio vuelve a estar en boca de todos, no por una revelación interesante de la investigación, sino porque el diario Crónica, pasquín de pésimo gusto que ya nos tiene acostumbrados a exabruptos de toda naturaleza, "accedió" gracias a fuentes policiales, a las fotografías que le fueron tomadas al cadáver de la nombrada modelo, que yacía en el piso del baño, luego de haber sido encontrada por su novio y luego de los intentos infructuosos de reanimarla. Es importante hacer hincapié que dicho periódico obtuvo las fotografías de fuentes policiales (fuentes que está en todo su derecho no revelar) ANTES de que las mismas llegaran a conocimiento del Juez y Fiscal intervinientes.

Dicho diario, sin ningún escrúpulo, con la única y deleznable intención de vender más ejemplares a costa de una muerte, publicó las imágenes a todo color y en su portada del día de hoy. Esto despertó el justificado enojo de la gente que manifestó su repudio en diversas redes sociales y medios de comunicación. Me sumo a ellos.

Lucrar de ésa manera con la muerte es un acto repudiable desde todo sentido, particularmente desde el punto de vista moral.
¿Pero que dice la ley al respecto?
Veamos.

El derecho a la imagen forma parte de los llamados "derechos personalísimos" (integridad, identidad, honor, etc.) y permite al titular del mismo oponerse a que otras personas capturen, reproduzcan o difundan su imagen sin su consentimiento. 

Cuando dicho derecho el violado, el damnificado tiene derecho a demandar el cese de la reproducción de la imagen como así también la consecuente indemnización por daños y perjuicios.
Pero más grave se torna la cuestión cuando dicha reproducción, además de vulnerar la intimidad, también afecta el honor de la persona, lo cual configuraría una doble infracción.

Al respecto el art. 1071 bis del Código Civil enumera cuales son las hipótesis de injerencia arbitraria en la vida ajena y la violación de la intimidad: "El que arbitrariamente se entrometiere en la vida ajena, publicando retratos, difundiendo correspondencia, mortificando a otros en sus costumbres o sentimientos, o perturbando de cualquier modo su intimidad, y el hecho no fuere un delito penal, será obligado a cesar en tales actividades, si antes no hubieren cesado, y a pagar una indemnización que fijará equitativamente el Juez, de acuerdo con las circunstancias; además, podrá éste, a pedido del agraviado, ordenar la publicación de la sentencia en un diario o periódico del lugar, si ésta medida fuere procedente para una adecuada reparación".

Por supuesto que la persona en cuestión puede autorizar la utilización de su imagen y no habría entonces cuestión alguna. 
¿Pero que pasa en el caso de un cadáver, en el cual obviamente es imposible que haya consentimiento?

Para eso hay que ir a la ley 11.723 de propiedad intelectual.
En ella el art. 31 dice: "El retrato fotográfico de una persona no puede ser puesto en el comercio sin el consentimiento expreso de la persona misma y muerta ésta, de su cónyuge e hijos o descendientes directos de éstos, o en su defecto del padre o de la madre. Faltando el cónyuge, los hijos, el padre o la madre, o los descendientes directos de los hijos, la publicación es libre....Es libre la publicación del retrato cuando se relacione con fines científicos, didácticos y en general culturales, o con hechos o acontecimientos de interés público o que se hubieran desarrollado en público".

Cabría preguntarse si la publicación de las fotos de Jazmín de Grazia por parte de Crónica, encuadra en alguno de estos supuestos. 
Debe destacarse, a la luz del último párrafo de dicho artículo, que siempre esta hablando de publicaciones no ofensivas. 
No parece ser el caso, ya que nadie de la familia prestó su consentimiento y porque además, no son fotos de su actividad como modelo, sino que son imágenes visiblemente violentas de un cadáver en el piso, altamente ofensivas para la familia de la occisa y para la memoria de ésta misma. 

Es muy habitual que se presente éste choque entre la libertad de prensa y el derecho a la intimidad, ambos contemplados en la Constitución Nacional. En ese enfrentamiento ¿cual derecho prevalece, si es que prevalece alguno? La doctrina, como suele suceder, esta dividida. Algunos dirán que el derecho a la intimidad prevalece mientras que otros sostendrán que ambos tienen la misma jerarquía. 
Sobre éste punto hay que señalar además que todas las personas gozan del derecho a la intimidad, incluso aquéllas que son famosas y pertenecen a la farándula, circunstancia que parecen olvidar los programas chimenteros que pueden verse a la tarde en la t.v. que viven (y lucran) violando la intimidad de las personas muchas veces sacando a la luz aspectos de la vida privada sumamente delicados. 

Cuando se tratan temas de ésta naturaleza suele mencionarse el famoso caso "Ponzetti de Balbin C/ Editorial Atlántida" (CSJN 11/XII/84) , verdadero leading case en la materia (hay más fallos sobre el tema pero analizarlos a todos sería demasiado largo para un modesto blog).
En aquella oportunidad una revista publicó imágenes del recordado político en momentos en que se encontraba internado en la sala de terapia intensiva de un nosocomio. Luego éste falleció y sus familiares demandaron a la editorial.
Al respecto la Corte Suprema de Justicia sostuvo que la libertad de prensa es un derecho absoluto, pero solo respecto a la censura previa. Por eso de ninguna manera la ampara de tener que responder por los daños y perjuicios que su actividad pudiera generar cuando se abusa de dicho derecho.
Es decir que publicar podes publicar lo que quieras... pero después atenete a las consecuencias.

Ello ocurrió con Balbín y ello mismo también paso con De Grazia.

No hay ningún interés público en la publicación de las fotos del cadáver de la modelo ni nada que la justifique. 




No obstante la reprochable conducta del diario Crónica, lo mejor que podemos hacer es no comprarlo. Lamentablemente no me extrañaría que la edición de hoy se haya agotado.

1 comentario:

El enmascarado) dijo...

Totalmente de acuerdo. Es un asco lo que hizo Crónica.